A continuación voy a contar algo que, no por sabido (Ciutadans-Partido por la Ciudadanía, UPyD, a veces el PP y muchos nombres "de renombre", incluyendo socialistas, lo han denunciado con diferente fervor) deja de constituir un crimen contra el Estado de Derecho. Así de tópico, grave y sucio es.

Dice el artículo 32.3 de la Ley 1/1998 de política lingüística de Cataluña:

La senyalització i els cartells d'informació general de caràcter fix i els documents d'oferta de serveis per a les persones usuàries i consumidores dels establiments oberts al públic han d'ésser redactats, almenys, en català. Aquesta norma no s'aplica a les marques, als noms comercials i als rètols emparats per la legislació de la propietat industrial.

¿Qué significa esto? Pues que si tienes un negocio, el nombre puede ir en el idioma que quieras, pero el servicio no; por ejemplo, si un restaurante se llama "Viva mi madre", el entrecomillado se puede mantener, pero a lo de restaurante hay que restarle la última "e".

Habrá quien diga que, "bueno, estamos en Cataluña, no me parece tan mal. Que eso de al menos no excluye nada". Y he ahí la perversidad del sistema.  Porque sí lo hace. Porque habiendo dos lenguas oficiales en esta región, la ley no permite que se use una de ellas. Si rotulas sólo en castellano (o en inglés), te cae la multa. Fijaos de qué manera tan sencilla se ahorra poner "se prohíbe rotular en español".

Por no hablar de la intromisión en un negocio privado: en los países normales puedes rotular en el idioma que quieras, independientemente de la lengua que sea oficial. No en vano se trata de negocios propios, privados, libres, importantes y relevantes por ´la creación de riqueza que suponen, no por la poesía que desprenden.

Y lo grave no es sólo la ley. No hay norma si no existe la correspondiente sanción, económica (de momento)que asegure su cumplimiento. Y aquí tenemos multitud de casos, aireados por la prensa (la seria, no foros de Internet).  Si falla la memoria, probad a poner "multas por rotular en castellano" en un buscador.

Recuerdo que el gran Carod contestó, cuando se le preguntó por estas normas, que bueno, que no se usaban demasiado. ¿Qué clase de respuesta es ésa? Y si hubiera pena de muerte por escupir en la calle, ¿también habría que defenderla debido a su baja frecuencia de aplicación? 

Esta ley, además,va en contra de sí misma. ya que en su artículo 3 dice:

 El catalán y el castellano, como lenguas oficiales, pueden ser utilizadas indistintamente por los ciudadanos y ciudadanas en todas las actividades públicas y privadas sin discriminación. Los actos jurídicos realizados en cualquiera de las dos lenguas oficiales tienen, por lo que se refiere a la lengua, plena validez y eficacia.

¿Descuido? ¿Tan mediocre es nuestro legislador que se contradice en una ley de apenas 39 artículos?

El último caso que conozco es el de Xurde Rocamundi, vecino de Vilassar (Barcelona), al que han punido con 1200 eurales del ala por no rotular, al menos, en catalán.

Pero la cosa no se queda en los rótulos. ¡La persecución también llega hasta la documentación!, donde se dice, con falsa condescendencia y sorprendente complejo de superioridad moral, que se ha de facturar normalmente en catalán, sin perjuicio de pasarse a otro idioma si se le pide al comerciante. ¿Quién demonios es el Govern para "decierte en qué idioma has de escribir tu papeleo? Y si no es una prohibición, ¿para qué se gasta papel en reconocer algo obvio? ¿Necesita el pueblo llano consejos lingüísticos? ¿Son, tal vez, amenazas? ¿Será el afán totalitario, quizás?

Pero aún hay más: es que se promueve el chivatazo cobarde y ruin, por cuanto que el ciudadano de a pie puede denunciar esas afrentas al catalán mediante queja vía web. Así, de forma oculta, con disfraz, por la espalda y sin dar la cara.

9. Les infraccions administratives 
Les persones consumidores poden posar en coneixement dels organismes competents en matèria de consum l'actuació d'una empresa que vulnera els drets lingüístics reconeguts per la llei (vegeu l'apartat
Reclama/denúncia d'aquest web), mitjançant el Full Oficial de Reclamació/Denúncia de què disposen la majoria d'establiments.

The Big Brother is watchin' you, my friend...