Sincronías...
Una de las cosas más bonitas que le pueden pasar al pensador es descubrir que gentes cuya opinión le interesaba en un tema parecen tener ideas afines también en otros campos.
Mi último descubrimiento ha sido Melanie Phillips. Escritora, periodista y buena conocedora del sistema educativo (inglés), me topé con ella gracias a un capítulo de su libro "All must have prizes". Tras meses de ver las miserias a las que estaban reduciendo a la educación (y no sólo británica, desafortunadamente) las nuevas tendenciasde pedagógicas, zas!, cayeron en mis manos unos pocos folios con los sabrosas pensamientos de esta senora. Su acidez (la que yo, estereotipado de mí, creia innata en las islas), su brillante y mordaz lenguaje y su poco respeto por el nuevo autoritarismo llamado "corrección política", me deslumbraron.
Por eso, cuando me hallé visitando su web y leí el contenido de sus artículos y de sus libros, muchos de ellos ajenos a la educación, me dije: joder, esto debe de ser lo que Jung llamaba "sincronía".
Como ya le comuniqué a ella por correo eléctronico (y que tuvo la amabilidad de contestar al momento), gracias, Senora Phillips, no por pensar lo que piensa, sino por atreverse a decirlo.
Algo, desgraciadamente, cada vez más heroico.

