Mi profesión, para mí, tiene muchas virtudes, entre las que destaco la de las relaciones humanas que obliga/permite entablar con gente por lo general interesante y muy a menudo con varias cosas en común conmigo: gente a la que le gusta viajar, experimentar nuevas sensaciones, relacionarse con otras culturas, abierta de mente...

Por lo general, mis estudiantes acostumbran a ser de edades parejas a la mía, con ganas de aprender lo que yo puedo enseñarles y sensiblemente ávidas de empaparse de todo lo que pueda ofrecerles mi país. De alguna manera tienes la oportunidad de abrirles la puerta a tu cultura, lo cual te confiere una responsabilidad muy bonita.

Obviamente, al menos en lo tocante a este tema, no puedo expresar queja alguna: resultaría obsceno, en especial para alguien que, como yo, ha podido contrastar con los trabajos de oficina, puramente administrativos y jurídicos.

Sin embargo, sí tengo un pero en el haber de esta profesión.

Cuando tienes bajo tus manos un grupo humano más o menos reducido, durante varias semanas consecutivas; cuando estás 4h al día con las mismas caras y las mismas mentes, más otras tantas en casa preparando algo original y diferente para cada día, con el fin de que no se te duerman y hasta que tengan ganas de venir a clase; cuando te imbuyes de la energía que trae quien sabe que sólo va a estar unas pocas semanas o meses en tu ciudad (la mentalidad del turista) y saborea cada momento porque sabe que no va a haber otro igual...les coges cariño. A veces incluso bastante.

Quizás este no sea trabajo para nostálgicos y sentimentales. Quizás haya que pensar como el viejo proverbio inglés: “nunca vayas detrás de una mujer ni de un autobús, porque detrás de uno viene otro”. Quizás. Al fin y al cabo, tarde o temprano llega la caída.

Pero a mi manera, my way, durante unos breves instantes de tiempo, soy feliz. A veces incluso bastante.

PD: Para mis suecos, os dejo un videoclip de una canción que durante un duro pero imborrable tiempo me definió, pero que gracias a esta profesión ya no lo hace. Si estáis en esa situación (yo creo que sí, no me mintáis)...disfrutadla...y cuando logréis salir de ella... ¡disfrutadla también!