
"Lo políticamente correcto no atiende a igualdad de oportunidades alguna en el punto de partida, sino al
igualitarismo en los resultados en el punto de llegada"
L
ucho contra la mediocridad, por la mejora personal, por la calma interior...todo esto no me lo proporciona la cocaína, ni la religión, ni el nacionalismo, ni siquiera un buen polvo... Me lo da vivir, explorar, estudiar, escuchar, hablar, probarme, humillarme, exponerme, enorgullecerme, equivocarme..., yo.
"Nace como consecuencia de la decadencia del espíritu crítico de la identidad colectiva, ya sea esta social, nacional, religiosa o étnica."
A esta pasión por la mejora individual, por que las cosas dependan en exclusiva de mí, sin requerir nada de los demás, exigiendo menos a los demás que a mí mismo, algunos la han llamado cristianismo, otros liberalismo. En pocos casos sería tildada de egoísta.
—¿Cuáles son los estragos producidos por lo "políticamente correcto"?
—Consisten fundamentalmente en confundir el bien y el mal, bajo el pretexto de que todo es materia opinable.
Sin embargo, en estos tiempos inciertos, a exigir sin ofrecer, reclamar derechos si causa alguna, demandar la mediocridad de los demás en lugar de procurar la propia mejora..., se lo llama ser de izquierdas. Si esto es así, yo soy de derechas. Por supuesto. No quiero mierda para mí: quiero lo mejor. Pero quiero proporcionármelo yo.
—¿Cómo detectar a una persona "políticamente correcta"?
—Una persona políticamente correcta se considera a sí misma tolerante, pero no practica la tolerancia...
¿Y vale a pena luchar por todo esto, tal y como va el mundo?
—Según vd., ¿cuáles pueden ser las consecuencias a corto y medio plazo del triunfo de lo "políticamente correcto"?
—Lo políticamente correcto prepara el terreno de forma ideal para las operaciones de desinformación y para la expansión de la
mundialización. Cuando todo el mundo crea que las verdades pueden ser objetos de truque, que no existen ni verdades ni mentiras, el mundo estará preparado para recibir la misma propaganda, para participar de la misma pseudo-opinión pública fabricada para consumo universal. Y esta pseudo-opinión pública aceptará cualquier acción, incluidas las más brutales que indefectiblemente irán en beneficio de los manipuladores.
Vladimir Volkoff



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